La Biblia dice que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hb 11:6) por lo tanto el que tiene una fe genuina (porque hay “una sola fe” no varias Efesios 4:5) debe de agradar a Dios, pero, ¿cuál es la fe que agrada a Dios?, pues una fe “no fingida” ( 2 Timoteo 1:5

Familias con fundamentos
Una fe que sustenta
La Biblia dice que Noé tuvo una fe que condenó al mundo: “Por la fe Noé cuando fue advertido por Dios por las cosas que aún no se veía, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de justicia que viene por la fe” Hebreos 11:7
La fe de Noé era una fe que sustentaba. El Diccionario dice también de la palabra sustento como sinónimos; “mantenimiento, alimento, conjunto de cosas necesarias para vivir. Lo que sirve para sustentar, sostener o apoya”. Noé tenía ese tipo de fe que sostiene.
Noé fue advertido de cosas que aún no se veía, este pasaje resalta su fe. El no lo veía, no había antecedentes de un diluvio; de hecho, posiblemente nunca había llovido en la tierra hasta ese entonces (Gn. 2:5,6). Aún así Noé le creyó a Dios contrayendo un arca lejos de aguas navegables y siendo objeto de burlas, y posiblemente gastando todo su dinero en ese llamado.
“Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Por que como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre” Mateo 24:37,39. Por estas palabras proféticas de Jesús es importante saber cómo eran los “días de Noé” y más aún quién era y cómo era la fe de Noé.
Noé fue el último de los diez descendientes de Set tercer hijo de Adán y Eva. Set era hermano de Caín y de alguna manera remplazó a su hermano asesinado Abel que era un hombre justo por su fe (He. 11:4). De Set, ascendiente de Noé, la Biblia también dice que con él “empezaron los hombres a invocar a Jehová” (Gn. 4:26).

