Según el Diccionario de la Real Academia Española la falacia se define por un “falso razonamiento para inducir a error”. No se me ocurre mejor palabra para definir los argumentos de los que quieren “igualar” las relaciones maritales entre personas heterosexuales y las homosexuales.
Las comunidades homosexuales ya no llaman a sus pretensiones de unión “matrimonios homosexuales” sino que “matrimonios igualitarios” queriendo con esto fijar en la mente de la gente, a la fuerza, un concepto equivocado, mentiroso y que sencillamente NO ES.
Con esta expresión lo que están queriendo comunicar es que ellos y las relaciones que quieren establecer son iguales a la de los heterosexuales y que si no se les da el estatus de igual se está cometiendo una injusticia y haciendo una “discriminación” (leer artículo “Intolerancia” y “discriminación”).



