No existe un cristiano sin fruto. No existe. Es una imposibilidad bíblica, no una opinión pastoral.
Mirá, hermano, te lo voy a demostrar. Jesús no dijo 'por sus dones los conoceréis'. Dijo 'por sus frutos'. Y eso cambia todo. Porque los dones son de Dios, fluyen, aparecen. Pero el fruto habla de vos. De tu carácter. De lo que sos cuando nadie te aplaude, cuando la prueba aprieta, cuando el costo es real.
Ahora, hay mucha gente que tiene etiqueta cristiana. Van a la iglesia, cantan, levantan las manos. Pero si mirás la vida de cerca, no hay fruto. Y acá viene lo incómodo, hermano: la etiqueta no define el contenido. Podés tener una botella que dice 'agua pura' y adentro hay un líquido negro. La etiqueta no cambia lo que hay dentro. Es así. Es así.
Jesús dice algo que no podemos pasar por alto: no puede el buen árbol dar malos frutos, ni puede el árbol malo dar buenos frutos. Hay una imposibilidad ahí. No es una exigencia moral, es una descripción de naturaleza. La naranja no se esfuerza para dar naranjas. Fluye. Y el verdadero creyente, el que está conectado con Dios, no tiene que hacer malabares para producir buen fruto. Fluye de su vida, de su carácter, de su naturaleza transformada.
Esto no significa que no vas a tener caídas, luchas, tentaciones. La vida es cíclica, hermano. Hay momentos de victoria y momentos de derrota. Pero lo que te caracteriza, lo que define el árbol, es su fruto constante. No un día bueno. El estilo de vida.
"'En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.'"
Juan 15:8 · NVIConocí un joven que vivía en la calle Quinta. No tenía plata, era sencillo, humilde. Pero los fines de semana se iba a la clínica y le preguntaba a la enfermera: '¿Quién es el que nadie visita?' Y se iba a esa cama. Le afeitaba, le alcanzaba cosas, dormía en el suelo al lado del enfermo para que no estuviera solo. Un muchacho de 20 años. Cuando yo le vi estaba ahí, esperando que le dejaran pasar con alguien que nadie visitaba. Eso es fruto, hermano. Nadie le filmaba. Nadie le aplaudía. Fluía de él porque era su naturaleza. Eso es lo que Dios busca.
"'Así todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da malos frutos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos.'"
Mateo 7:17–18 · NVI¿Qué hacés con esto? Hoy, antes de cerrar el día, hacete una sola pregunta: ¿qué fruto estoy produciendo? No qué don tengo, no qué cargo ocupo, no cuántos años llevo en la iglesia. Fruto. Carácter. Lo que sale de vos cuando nadie mira. Escribilo. Una palabra. Una sola. Y si no te gusta lo que escribís, no te condenes. Eso es el primer paso: ver el terreno como es. Nosotros necesitamos esa honestidad para empezar.
La etiqueta no define el contenido. Pero el fruto sí. El fruto siempre sí.
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2 comentarios
Me encanta eso del árbol.. y es tan cierto 😭 fluye..! Sale solo 🍊🍊🍊
Asi es :)
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