Día 3
Día 3 de 7 13 de mayo

Tu fe se prueba. No se decora.

La fe no es un trofeo que ganaste una vez y guardás en la vitrina. La fe es algo vivo que se prueba, se presiona, se perfecciona. Y si no la probaron todavía, esperá nomás. La prueba viene.

Abraham creyó en Génesis 15. Dios lo vio, lo contó por justo. Pero siete capítulos después, en Génesis 22, Dios le dice: "Entregame a Isaac." A tu hijo. Lo que más amás. Llevalo al monte y ofrecelo.

No fue crueldad de Dios. Fue prueba. Dios ya sabía el corazón de Abraham. Pero Abraham necesitaba demostrar, ante sí mismo y ante la historia, que su fe era real. Y cuando estiró la mano con el cuchillo, Dios dijo basta. "Ahora sé que me temés." La fe se perfeccionó por las obras, dice Santiago. No se completó la salvación. Se perfeccionó la fe.

Así también nos pasa a nosotros, hermano. La Biblia dice pedir y se os dará, y vos pediste y no llegó. O llegó al revés. La Biblia dice que Dios cuida de vos, y a vos se te murió alguien que amabas, o te enfermaste, o perdiste el trabajo. Y ahí la fe es bombardeada. Ahí la fe es presionada por todos lados.

¿Qué hacés en ese momento? Esa es la pregunta que define si tu fe es real o decorativa.

Cuando decidís seguir caminando a pesar de que no entendés, cuando seguís creyéndole a Dios aunque no veas la salida, cuando decís "no entiendo, pero confío", ahí tu fe se profundiza. Ahí ya no es solo información en tu cabeza. Es experiencia en tu vida. Ya sabés lo que es el desierto y salir. Ya sabés lo que es el horno y ser purificado. Ya conocés a Dios no de oídas, sino de frente.

Eso es lo que Dios busca. No performances religiosas. No cantidad de cultos asistidos. No remeras con versículos. Busca una fe que aguante. Una fe que cuando todo se cae, siga en pie. No porque seás fuerte vos, sino porque Él es fiel.

Ahora, te lo pregunto de frente: ¿cuánto tiempo llevas siendo creyente? ¿Y en ese tiempo, tu fe creció, se profundizó, se probó? ¿O quedó igual que el primer día? Porque si quedó igual, hermano, o no la probaron todavía, o no está pasando nada real adentro. Una fe viva crece. Una fe viva cambia. Una fe viva deja marca.

""Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.""

Génesis 15:6 · NVI

Dice el pastor algo que vale la pena detenerse a pensar: el pastor Johanán Macardo, alguien a quien él quería y del que aprendió mucho, dijo antes de morir que uno de los motivos por los que ya quería irse al cielo era porque estaba cansado del pecado. Del suyo y del de la gente. Eso no es desesperación. Eso es fe madura. Una fe que ya conoce tanto a Cristo que lo terrenal empieza a pesar menos. Eso es lo que produce una fe que fue probada y salió purificada. Es así. Es así.

II Versículo

""¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?""

Santiago 2:22 · NVI
⁕ ⁕ ⁕
¿Qué hacés con esto?

Hoy, pensá en la prueba que estás atravesando ahora mismo. No la que pasó hace dos años. La de ahora. ¿Qué estás haciendo con eso? ¿Cuestionás a Dios, está bien, pero seguís caminando? ¿O paraste? La instrucción práctica es simple: seguí. No porque tengas todas las respuestas. Seguí porque la fe que no se rinde en el desierto es la fe que sale purificada del otro lado. Y si no estás en ninguna prueba ahora, usá este momento de calma para profundizar. Leé, orá, conectate. Porque la prueba viene, y es mejor que te encuentre caminando que parado.

Tu fe no se decora, hermano. Se prueba. Y en esa prueba, si decidís seguir, se perfecciona. Abraham lo hizo. Vos también podés. No con tu fuerza. Con la gracia que ya te fue dada.

Emilio
16
0

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

4 min