Día 3
Día 3 de 7 1 de julio

Sos más bendecido de lo que creés. Mucho más.

En 2022 vino alguien a encuestarme. Preguntas de rutina: ¿su casa es de material? Sí. ¿Tiene trabajo fijo? Sí. ¿Sus hijos están escolarizados? Sí. ¿Tiene electrodomésticos básicos? Sí. ¿Seguro médico? Sí. Y después llegó esta: ¿cuántos hijos tiene? Tres. Todos vivos. Ahí me quedé. Todos vivos. Y me di cuenta de que era un hombre brutalmente bendecido que se la pasaba quejándose.

Hay un mecanismo en nosotros que se llama envanecimiento en los razonamientos. Pablo lo describe en Romanos 1:21: «Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido». Conocieron a Dios y aun así no le dieron gracias. ¿Por qué? Porque sus razonamientos los convencieron de que tenían razones válidas para no agradecer.

¿Te suena? «¿Y por qué tengo que estar agradecido si no tengo trabajo? ¿Y por qué tengo que estar agradecido si otros tienen más que yo? ¿Y por qué tengo que agradecer por el matrimonio que me tocó, por los hijos que tengo, por la situación que no elegí?». Y en ese circuito de razonamientos nos olvidamos de la comida de hoy, de la salud que tenemos, de la salvación que es eterna, de los amigos que están, de las oportunidades que todavía hay.

Hay otro mecanismo también: cuando sufrimos, creemos que somos los únicos que sufrimos. Y eso es mentira. Tengo amigos que llevan años cuidando a un hijo con una enfermedad grave, sin poder dormir, sin poder soltar. Y esos amigos tienen más gratitud y más gozo que muchos de nosotros, que ni mínimamente nos comparamos con su prueba. ¿Por qué? Porque aprendieron a mirar con otros ojos.

El egoísmo es uno de los enemigos más silenciosos de la gratitud. El ego nunca está satisfecho. Nunca. Le podés dar todo y siempre va a encontrar algo que falta, algo que estuvo mal, alguien que tiene más. El egoísta justifica su amargura en todo. Pero Gálatas 2:20 dice algo que corta eso de raíz: ya no soy yo el que vive, sino Cristo en mí. La crucifixión del ego no es una metáfora poética, es una instrucción práctica.

"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. — Filipenses 4:8"

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo ho 4:8 · NVI

El apóstol Rubens fue a Malawi, que es el penúltimo país más pobre del mundo, a un congreso. Llegó a la iglesia y había dos hombres dusmiendo en el piso, con trajes sucios, muy delgados. Cuando empezó la alabanza, saltaban, cantaban, eran los más entusiastas de todo el lugar. Después alguien le dijo: caminaron cuatro días para llegar. Y hace dos días que no comen. No es que están enfermos. No comen porque no tienen. A la hora del almuerzo les sirvieron pollo con arroz en latas de leche Nido. Y el apóstol Rubens rompió el pollo para comer y sangraba, porque estaba crudo. Eso es lo que había. Cuando volvió a San Pablo y vio la abundancia de comida por todos lados, lloró. Literalmente lloró. Y dijo: gracias, Señor, por haber nacido en este país.

II Versículo

"A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos y se les oscureció su insensato corazón."

Romanos 1:21 · NVI
⁕ ⁕ ⁕
¿Qué hacés con esto?

Hoy hacé el ejercicio de la encuesta. Respondé mentalmente, o escrito si podés: ¿tu casa es de material? ¿Tenés trabajo? ¿Tus hijos están vivos y sanos? ¿Comiste ayer? ¿Tenés alguien que te quiere? Cada respuesta afirmativa es una bendición que vos y yo normalizamos hasta volverla invisible. No la normalices más. Nombrala. Dásela a Dios. Nosotros no somos el pueblo más sufrido del mundo. Somos el pueblo más bendecido que no se dio cuenta.

El mayor pecado que vamos a tener que confesar no es el más escandaloso. Va a ser la ingratitud. Tantas cosas buenas, todos los días, y las desperdiciamos porque no miramos con la óptica correcta. Hoy podés empezar a mirar diferente. Es una decisión, no un sentimiento.

Emilio
27
0

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Tu comentario será revisado antes de publicarse.

4 min